
Lucy de 16 años afirma que consumir drogas la hace sentir y verse atractiva ante los chicos, que tiene éxito en su grupo de amistades. “Los chicos me buscan más, me invitan a salir, me hice más conocida, cuando consumo me siento más a gusto con ellos”, dice.
Lucy desconoce que el consumo de drogas, contrario a lo
que ella busca (verse atractiva), produce deterioro en su aspecto físico. Por
ejemplo, disminuye el colágeno y elastina en la piel, lo que hace que aparezcan
arrugas prematuras, que la piel se torne flácida, que aparezcan manchas y
posibles infecciones como el acné, que el cabello se vuelva frágil y con tendencia
a caer, que se debilitan los dientes y uñas y se tornen amarillentos, que haya mal
aliento, en el caso del alcohol que haya sobrepeso, entre otros.