Mostrando entradas con la etiqueta juerga. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta juerga. Mostrar todas las entradas

LA PLAYA


El fuerte calor del sol me despierta, quiero abrir mis ojos y el brillo solar me ciega por un largo momento, intento darme sombra con la mano y siento un gran dolor en el brazo, ¡me duele todo!. Mientras intento protegerme del sol y siento que mi cuerpo no puede más, me pregunto: ¿Qué me pasó? ¿Dónde estoy?, ¿Cómo llegue aquí?
En medio del dolor trato de recordar qué pasó anoche y solo vienen a mi mente fragmentos de imágenes fantasmales, con mucho movimiento y luces. También escucho gritos, risas, palabras que retumban en mi cabeza, voces incoherentes y mis propias risas y gritos que resuenan sin parar.
Ya es hora de levantarme, me siento sobre la arena y me doy cuenta que estoy solo, mis amigos se han ido, bueno mis disque “amigos” me han abandonado; el ardor en mi piel me recuerda

Alcohol y estimulantes: ¿buena combinación?

Estimulantes y alcohol
Para muchos jóvenes las noches de diversión y de “juerga” están asociadas a maneras muy particulares de pasarlo bien. Están los que deciden reunirse en casa con los amigos, otros van a una disco, tal vez a comer, al cine, teatro, conciertos, etc. Por otro lado, el consumo de alcohol ha sido y sigue siendo para muchos jóvenes un medio para “animarse, empilarse” ¿Te ha ocurrido alguna vez?; hoy en día nos encontramos con una gran variedad de nuevas combinaciones entre ellas y muy en boga las bebidas alcohólicas con algún estimulante, tragos o bebidas creados por moda, sabores (muy agradables), olores, sin prever lo que podría ocurrir en nuestro organismo.

¿Te ha ocurrido alguna vez que cuando pides un trago, te llama la atención la simple combinación, lo novedoso, el sabor, olor, la presentación? Sin pensar tal vez en el peligroso efecto y en ¿Cómo afectaría esa noche? En verdad, ¿quién lo piensa? No muchos. Lo cierto es que mezclar una bebida alcohólica (cerveza, vino, whisky, vodka, pisco, ente otras) -considerada de tipo depresora del sistema nervioso central por afectar su actividad normal-, con estimulantes (los llamados energizantes) generará una confusión en el funcionamiento normal de tu organismo.

Inicialmente podría ofrecerte sensaciones de euforia, alegría, desinhibición, una falsa percepción “de aguantar más”, pero tras la ingesta puede provocar taquicardias, deshidratación, dolor de cabeza, descoordinación de movimientos, visión borrosa, hipertensión, vómito y hasta nerviosismo. La mezcla de ambas sustancias tiene un efecto sinérgico, es decir un efecto superior que multiplica los riesgos. En la mayoría de casos no estamos preparados para una situación como esa en una noche de diversión, no es algo que este en nuestros planes ¿cierto?

Según el investigador Jonathan Howland, profesor de ciencias de salud comunitaria de la Universidad de Boston, de los Estados Unidos, “los pocos estudios que se han llevado a cabo sobre los riesgos de la mezcla de alcohol con bebidas cafeinadas revelan que los que lo consumen tienen tres veces más riesgo de salir de un bar altamente intoxicados, comparados con los que consumen alcohol sin cafeína. Y cuatro veces más riesgo de intentar conducir después de salir del bar intoxicado, agrega.

"Otro convincente estudio -dice el experto- encontró que los estudiantes que consumen esas bebidas tienen el doble de riesgo de cometer o ser víctima de un ataque sexual, viajar en un automóvil con un conductor intoxicado, tener un accidente relacionado con el alcohol o requerir tratamiento médico".

Bueno, la decisión de beber qué, cuánto y cuál cosa finalmente es nuestra. ¡Recuerda! Infórmate, decide bien, la decisión en tuya.

Amigos de Juerga

Alguna vez te has preguntado ¿qué fue de tus patas del cole, la universidad o del barrio con quienes saliste de juerga,de viaje,de campamento o N cosas? Bueno, yo si lo he pensado y puedo decir que con muchos de ellos mantengo contacto, que han alcanzado el éxito laboral, familiar, académico, bla,bla,bla, pero de los otros no sé nada, era gente buena onda, pero pienso que confundieron lo que ellos llamaban su fuente de energía.



¿Tu cómo gozas la juerga?

¡Me metí una juergaza, que tal tono, que buena nite, que buena bomba!, Esas son las frases que solemos utilizar cada vez que queremos decir que la pasamos bravazo… y fácil si te pregunto ¿Cuál es tu frase favorita para expresar eso? Tendrás muchas otras para compartir….

Sin embargo, de juergas, escándalos, amanecidas, resacas, roches y demás, he escuchado muchas historias (de hecho hasta he estado en algunas). Pero ¿qué pasa cuando el tono se vuelve un dolor de cabeza, borras cassette o se te formatea el disco?”, y solo te queda descifrar, sacar cálculos y seguir pistas para acordarte que paso durante la juerga; cuando tal vez sea momento de pensar si en realidad ¿te pasaste de vueltas?, y preguntarte ¿realmente gocé la nite?

¿Lo volvería a hacer? Mmm quien sabe, solo sé que ahora cuando pongo las cosas en la balanza “el exceso va perdiendo peso” y en realidad prefiero gozar el tono hasta el final.

¡No te pases de vueltas pues!