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Marihuana: ¿costumbre o adicción?


¿Costumbre o adicción?
Tal vez podríamos definir eso que muchos usuarios de marihuana llaman “costumbre” o por lo menos aclarar en alguna medida como se sienten “los y las acostumbrados/as” al consumo de esta sustancia.

Para algunos es “un regalo de la tierra”, ¡y claro! la marihuana es de origen botánico como muchas otras plantas lo son.
  
Esta planta contiene 400 sustancias, las cuales activan ciertas áreas del cerebro e interfieren en su funcionamiento. Por ejemplo, el tetrahidrocannabinol (THC, una de las 400 sustancias), se conecta a lugares específicos en las células nerviosas conocidas como receptores de canabinoides, influyendo en la actividad normal de estas células. Algunas áreas del cerebro tienen receptores canabinoides y se encuentran en áreas del cerebro que influyen en el placer, la memoria, el pensamiento, la concentración, las percepciones sensoriales y del tiempo, y en el movimiento coordinado.

¿Costumbre o adicción? Muchos podrían experimentar efectos placenteros iniciales, relacionados a las primeras dosis, como las siguientes:

Hilaridad, expresión tranquila y plácida, sensación de relajación, risas involuntarias, somnolencia; esto ocurre en una primera etapa, seguida de otros efectos dependiendo de la dosis.

Muchos usuarios llegan a la etapa inicial. Sin embargo, la adicción a la marihuana en comparación con otros consumos adictivos como a la cocaína, pasta básica de cocaína (pbc) o el mismo alcoholismo podría no generar un marcado deterioro físico pero si una dependencia psicológica.

Esta dependencia psicológica a la marihuana se caracteriza por una necesidad o deseo imperioso, las ideas, pensamientos giran entorno a ella, se vuelve un gusto personal y se establece una fuerte relación con la sustancia que es difícil de abandonar, en muchas ocasiones.

Tomando en cuenta lo mencionado, ¿podríamos referirnos al consumo de marihuana como costumbre?, ¿así como montar bicicleta, ver televisión…? Es decir, cogerle el gustito, vacilarme y dejar el hábito, ¿fácil? En muchas ocasiones no.

Existen formas de consumo de drogas como el experimental, ocasional, habitual y adictivo.

Conozco y tengo amigos/as que “le entran al consumo de marihuana”, hoy en día ya no es algo que sorprenda, sin embargo pienso ¿COSTUMBRE O ADICCIÓN?

DATE RAPE DRUGS, ¿TE SUENA?

Drogas de violación en cita
Ya hace buen tiempo atrás en nuestro país las llamadas “drogas de violación en cita” no solo se han utilizado en espacios nocturnos o como forma de experimentar nuevas sensaciones, sino también con objetivos inescrupulosos y delictivos.

¿Qué opinas?

Ella se animó a contarlo; fue en una reu de amigos, imagino que fue la confianza de la gente, los tragos, “el vacilón”, las experiencias, ¡diversas por cierto! desde las más tontas, locas, hasta las más peligrosas, como a ella le ocurrió. Conoció a un pata en una disco, hubo química desde el primer momento, tragos van y vienen, de pronto se sintió mareada, sin voluntad y el pata que por cierto ya nada de atractivo tenía la llevaba del brazo…

Las drogas más usuales que se han aplicado para dar rienda suelta al abuso sexual son el GHB (gamma hidroxi butirato), la ketamina y el flunitrazepam, conocido por su nombre comercial como Rohipnol. Sin embargo, estas mantienen un margen de uso entre la dosis recreativa y la dosis tóxica. Cabe señalar que estas sustancias no tienen un sabor ni olor específico, siendo el blanco perfecto la variedad tragos que uno bebe en discotecas, reuniones, bares, entre otros. Su presentación puede ser el polvo, pastillas o líquido.

Se hallan dosis bajas, medias y altas, probablemente sea esta última la buscada por los malhechores.

Ha dosis bajas se puede encontrar estados de relajación, tranquilidad, euforia moderada, desinhibición y locuacidad. En dosis altas se puede llegar a un estado disociatvo, con incapacidad para ejercer movimientos voluntariamente, alteración de la percepción, del tiempo y espacio, pudiendo llegar a un estado de inconsciencia.

En el Perú, el GHB luego pasó a ser conocido como el “viola fácil” y esto debido a los registros policiales luego de capturar a un sinfín de delincuentes.

No se encuentra una prueba toxicológica que pueda detectar el GHB en el organismo, no aparece en los exámenes de orina, debido a su rápida metabolización luego de 4 a 5 horas de haber sido inyectado.

Pero bueno, no solo estas drogas te exponen a este tipo de riesgos, sino también el socialmente aceptado alcohol. Así que ya lo sabes, cuida bien de tus noches, los que elijen con quién, cómo y en dónde eres tú.